El NFC es una herramienta, no un fin en sí mismo
NFC son las siglas de Near Field Communication (comunicación de campo cercano). En la acogida escolar permite que los niños confirmen ellos mismos pasos cortos: registrar la entrada, cambiar de espacio o registrar la salida.
Para ello, cada pulsera NFC se asigna una sola vez a un niño. En el terminal NFC, el niño acerca un momento la pulsera al lector y recibe una respuesta inmediata.
Un punto central o uno por espacio
Un centro puede usar un solo terminal NFC en un punto central de registro. En un modelo por espacios, los terminales NFC se colocan en los espacios adecuados o junto a actividades y puntos de vigilancia. La opción que encaja depende del edificio, de la organización de la jornada y de tu enfoque pedagógico.
Si los niños cambian a menudo de espacio, puede tener sentido registrar la asistencia por espacio. Si solo necesitas la asistencia diaria, la configuración es más sencilla.
Tu equipo sigue trabajando en la app
En la App para equipos, los monitores ven en qué espacio está registrado cada niño en ese momento. Desde ahí pueden buscar niños, consultar los datos de recogida y cambiar información cuando haga falta. El NFC complementa este proceso, pero no sustituye la vigilancia ni el criterio profesional de tu equipo.
El NFC es opcional
No todos los centros necesitan hardware. Tu equipo también puede llevar la asistencia solo desde la app. Antes de decidir, conviene analizar juntos los espacios, los cambios de espacio, los dispositivos y el grado de precisión que necesita la asistencia.
Conclusión
El NFC funciona especialmente bien donde hay muchos cambios breves y los niños deben confirmar esos pasos por sí mismos. Que sea la opción adecuada depende de cómo se organiza realmente la jornada en tu centro.
